William Martínez

Copa Intercontinental 1961William Martínez fue uno de los más grandes zagueros en la historia de Peñarol, también el único uruguayo campeón de América, del Mundo, de selecciones y de clubes. Jugó 23 años en Primera División, acaparando títulos de toda clase.

Nació el 13 de enero de 1928 en Garzón y Santa Lucía pero rápidamente pasó a Victoria, barrio ubicado entre La Teja y Paso Molino.

Comenzó a jugar en Deportivo Alba, donde se destacó desde muy pequeño; luego de una gestión de su hermano pasó a Nacional. Con los albos estuvo entre 1942 y 1946, Cuarta, Tercera y Reserva.

Era un defensa de carácter, alto, fuerte, el típico “2” del fútbol uruguayo, con excelente juego aéreo y don de mando. Pero los tricolores no vieron lo que tenían y se fue cedido a Racing que estaba en Segunda División, donde compartió vestuario con Julio Pérez y Plácido Rodríguez. El entrenador fue el gran Lorenzo Fernández.

Cuando debía volver a Nacional, querían prestarlo a Rampla Juniors, pero William exigió llegar a los picapiedras para ser jugador del club de la villa. Aquel equipo albiverde era aguerrido, contaba con figuras como Cantou, Puente y Sabatel. Fueron años de triunfos y buenas actuaciones, desde lograr empatar ante la Máquina de 1949, pasando por la gira por América donde los ramplenses disputaron 22 partidos, ganaron 16, empataron 4 y perdieron 2.

En 1950 fue partícipe del plantel uruguayo que logró la máxima hazaña en la historia del fútbol; el Mundial de Brasil. Y titular en la Copa de Suiza 1954, donde la celeste cayó por primera vez en ese tipo de competiciones en semifinales ante Hungría.

En 1955 dio el gran salto y llegó a Peñarol. “Comencé con 8 años de gloria. Titulos del uruguayo, dos de América y uno del Mundo, además de muy contaditas derrotas ante Nacional”, le dijo a El Diario.

En 1956 logró la Copa América con la Selección al derrotar a los argentinos 1 a 0 en el Estadio Centenario. Pero en los aurinegros no se daban los resultados, se habían retirado Obdulio Varela y Roque Gastón Máspoli y el club quería que Martínez fuera el sucesor. Jugó hasta de volante central y entreala. “Creo que lo único que me faltó hacer fue Presidente”, contó el defensa.

Hasta que en 1958 llegaron a la dirección técnica mirasol Hugo Bagnulo y el Profesor Alberto Langlade. Le preguntaron qué pasaba y el caudillo dijo, “mi puesto es de back derecho, si me ponen allí voy a demostrar”, y lo hizo. A partir de ahí la historia cambió, también en lo dirigencial. En ese año comenzó la era del Cr Gastón Güelfi, Carlos Parrabere y Washington Cataldi.

Un equipo renovado con Néstor Gonçalves, Carlos Borges, Luis Cubilla, La Gata José García, y Juan Hohberg le cortó el tetra campeonato a Nacional en un clásico infartante. Los decanos caían 1 a 0, empató el Verdugo Hohber y sobre el final, la Gata que medía 1.69 de estatura le dio el triunfo a los conducidos por Bagnulo, a lo Peñarol.

En 1959, Martínez era una de las grandes figuras del equipo mirasol, el año se cerró con los grandes igualados en puntos. En el medio se disputó el Sudamericano de Buenos Aires, donde en el partido ante los brasileños se armó una gresca generalizada. A William lo agredieron entre muchos jugadores y allegados del “Scratch”. Perdió un diente y le destrozaron los brazos a patadas.

Eso no impidió que estuviese en el césped del Estadio Centenario el 20 de marzo de 1960 en la histórica final que resolvería no solo el ganador de la Copa Uruguaya, sino también quien representaría al país en la primera Copa Libertadores de América. Fue triunfo de los mirasoles con anotaciones de Alberto Spencer y Carlos Linazza, Fue el clásico con más expulsados en la historia, cuatro para cada bando, uno de ellos fue Martínez.

El 19 de abril se jugó el primer encuentro del histórico certamen, los carboneros derrotaron a Jorge Wilstermann 7 a 1 y William desvió un penal. Las finales fueron contra Olimpia de Paraguay, un triunfo en la hora en Montevideo y un empate en Asunción, hizo que el manya alzara la Libertadores.

El gran zaguero capitaneó a Peñarol al tricampeonato uruguayo al vencer a Cerro en la final, 3 a 1. Al año siguiente se logró el cetro local, la Libertadores ante Palmeiras de Brasil y la Copa Intercontinental contra el Benfica portugués. Era lo único que le faltaba al veterano central, una revancha por lo sucedido ante Real Madrid el año anterior.

Ese fue el último año de William Martínez en Peñarol, pasó a Rampla, disputó el Mundial de Chile en 1962, luego emigró para jugar en Junior de Barranquilla, Rampla otra vez, Fénix y Central.

Fue entrenador y hasta clasificó a Uruguay al Mundial de Inglaterra de 1966 con 37 años.

Falleció el 28 de diciembre de 1997. La Junta Departamental de Montevideo lo homenajeó con un monolito y placa recordatoria en la esquina de Manuel Herrera y Obes y Ángel Salvo.

Fue un gigante, que acaparó absolutamente todos los campeonatos que jugó (14 títulos), querido por compañeros y rivales, dejó una huella en la mejor época de la institución aurinegra.

Palmarés:
Campeonato Uruguayo: 1958, 59, 60, 61
Campeonato Competencia: 1956, 57
Campeonato de Honor: 1956
Campeonato Cuadrangular: 1959, 60
Copa Libertadores de América: 1960, 61
Copa Intercontinental: 1961
Copa América: 1956
Copa del Mundo: 1950

Clásicos: Disputó 21, ganó 8, empató 8 y perdió 5. Fue expulsado en una ocasión.
Tuvo 13 presencias en la Copa Libertadores, 6 victorias, 5 empates y 2 derrotas.