La gestión Tío Sánchez

“Este es el mejor período de pases”. Así lo describió nuestro gerente deportivo, Carlos “Tío” Sánchez, el día antes de comenzar el Torneo Intermedio, cuando muchos de nosotros queríamos hacer notar la gravedad del desmantelamiento del primer equipo. Un plantel al que ya no le había sobrado nada en el Apertura (32 puntos de 45), y que había quedado afuera en fase de grupos de la Libertadores. Se subestimó totalmente el Campeonato Uruguayo, un torneo que ganamos 6 veces en los últimos 20 años. “Para el Tri alcanza” parecía transmitirse desde el área deportiva.

Para hablar con mayor claridad del tema, deberíamos retroceder un poco en el tiempo. Carlos Sánchez llegó a Peñarol como Gerente Deportivo en octubre de 2012, luego de la renuncia de Osvaldo Giménez, y puso a su cargo a disposición por los malos resultados (y finalmente dejó el Club) a comienzos del 2015. Retornó a fines del 2016 junto a Gonzalo de los Santos, con quien compartía el manejo del área deportiva. A mediados del año pasado y tras la eliminación frente a Atlético Paranaense por Copa Sudamericana, se anunciaron cambios drásticos en el rumbo de la gestión deportiva y se decidió prescindir de los servicios de Gonzalo de los Santos, y darle las máximas potestades en las decisiones a Carlos Sánchez, que pasó a cumplir las funciones del “Gaucho”. Sánchez declararía luego de la obtención del bicampeonato: No era difícil aceptar el rol de cada uno, yo soy el que hace todo. Yo soy el que trae los jugadores, el que trae los técnicos, el que arma las pretemporadas, el que trae los partidos amistosos. Porque soy el hombre de confianza de los presidentes, de Damiani o Barrera. Después que los demás se adjudiquen el trabajo que no hacen, es otra cosa. Yo soy el que hace todo en Peñarol, perdiendo o ganando. Todos lo saben”.

Partiendo de las propias declaraciones del “Tío”, asumimos que los períodos de pases de la presente temporada son pura y exclusiva responsabilidad suya. Sumando ambos mercados, llegaron al club los siguientes jugadores: Jesús Trindade, Maximiliano Rodríguez Maeso, Juan Izquierdo, Luis Acevedo, Cristian Lema, Rodrigo Abascal, Gabriel Rojas y John Misael Riascos.

De todos ellos, únicamente Cristian Lema potenció el plantel ya existente. El resto o no han mostrado mucho, o ya abandonaron el club – Rodriguez -, o no les conocemos la cara porque no han integrado ni el banco de suplentes desde su llegada al club hace ya casi un mes – Riascos -.

Algunas de las situaciones son para analizar con mayor detenimiento:

  • Desde enero se sabía que Gabriel Fernández – la principal carta de gol – dejaría Peñarol a mitad de año para marcharse a Celta de Vigo. No se incorporó a nadie en su puesto. Se decidió apostar a Darwin Núñez en su lugar, a quien también transfirieron una semana antes del clásico. Para ocupar su puesto quedaron Gastón Rodríguez, al que se le han dado infinitas oportunidades, y Luis Acevedo, que convirtió algunos goles, pero que le falta mucho para asumir la responsabilidad de ser el 9 de Peñarol.
  • Cristian Lema llegó a fines de enero a Peñarol. Las chances de que siguiera después de junio eran prácticamente nulas. No se trabajó en la incorporación de un nuevo zaguero durante todo el semestre, y finalmente parecía que se iba a apostar a la titularidad de Enzo Martínez. Sin embargo, el último día del período de pases, llegó desde Fénix el zaguero Rodrigo Abascal porque “se precisan 4 zagueros para entrenar”, según lo declarado por el mismo Sánchez. Abascal terminaría obteniendo la titularidad casi de arranque, pese a sus malos rendimientos.
  • Lucas Hernández fue una pieza clave del bicampeonato y de la obtención del Torneo Apertura. y era además el encargado de la pelota quieta. Se marchó al Atlético Mineiro y en su lugar llegó Gabriel Rojas, quien era la tercera opción de lateral izquierdo en San Lorenzo de Almagro, y cuyos hinchas le agradecieron a Peñarol su incorporación.
  • Por último, Brian Rodríguez. El jugador más desnivelante del plantel, fue transferido a la MLS. Que se iba a ir en este período de pases era un hecho desde hace mucho tiempo, no obstante, desde el área deportiva no se buscó un reemplazo a su altura. Eso sí, apenas firmó contrato en Los Angeles FC, apareció en Los Aromos John Misael Riascos, que según el Tío Sánchez, había desechado una oferta del fútbol mexicano porque le gustó la posibilidad de pasar a Peñarol. En las redes sociales, los hinchas de su anterior equipo, el América de Cali, se burlan de la contratación hasta el día de hoy. El jugador llegó el 9 de agosto y todavía no ha integrado siquiera la lista de convocados.

Por el momento está quedando claro que no “alcanza para el Tri” ni “es el mejor período de pases”. El plantel bajó notoriamente su calidad – una vez más – y obtuvimos 9 puntos de 21 en el Torneo Intermedio, con una goleada clásica en contra y pérdida de la punta de la Anual incluida. Era la conquista por tercera vez consecutiva más fácil de la historia, pero debido a la negligencia de los que deciden, ahora está seriamente comprometida.

Desde el 2013 a esta parte, Sánchez es una constante en la vida deportiva de Peñarol. Viene, va, vuelve, y parece tener cada vez más incidencia en las decisiones. Han pasado jugadores, técnicos y dirigentes; pero él ha logrado mantener su lugar. Juan Pedro Damiani había declarado en su momento que el Tío “es un hombre leal, y yo prefiero una bolsa de lealtad que 500 kilos de inteligencia”.

Quizás habría que replantearse las prioridades.