Crónicas de viaje: Un paraíso arqueológico (IV)

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Funcionarios del hotel

Día 4: Por fín llegó el día del partido. El martes nos despertamos todos pensando en el juego y sobre todo, de manera un poco ilusa tal vez, en un triunfo que nos dejara con más aire en la Copa. Luego de un desayuno con omelete de jamon y queso y frutas, fuimos un rato a la piscina para aprovechar un poco las instalaciones del hotel. Algunos hicieron un poco de gimnasia y después fuimos al Shoping Cuatro Caminos a comprar algunos regalos y almorzar.

Sobre las 15 hs la ansiedad nos terminó de superar y bajamos al bar del hotel para comenzar con la previa. Al principio éramos seis hinchas pero luego se sumó una pareja que vino en auto desde Monterrey. Con todos los empleados del hotel ya hinchas de Peñarol, a medida que pasaban las horas la ansiedad aumentaba.

hinchadaseguidoraA las seis de la tarde salimos detrás del ómnibus de los jugadores hacia el Estadio Corona de Torreón. Cuando llegamos estaba totalmente desierto, pero poco a poco fue llegando público. Al no tener una tribuna reservada para nosotros, nos pusieron a todos juntos en la tribuna principal. Estábamos rodeados de público local, pero no hubo inconvenientes, salvo algún intercambio de insultos con hinchas que se encontraban en la popular. Por las charlas que mantuvimos con algunos mexicanos, nos quedó la sensación de que viven el fútbol de manera muy diferente.

Del partido mejor ni hablar, estamos a años luz de jugar al fútbol realmente. Los jugadores se nos mueren físicamente todos los partidos, meten, luchan, pero para jugar una Copa Libertadores de América no alcanza. Hace falta un equipo que sepa a lo que juega, que tenga claras las formas de llegar al arco rival, de generar situaciones de gol y de intentar anular las llegadas del rival. No tenemos un equipo y eso se ve a las claras a nivel internacional.

Anímicamente destrozados después de la goleada en contra, volvimos al hotel y nos fuimos a dormir sin comer siquiera. A las cuatro de la mañana nos despertamos ya que 6:20 am salía el vuelo hacia el DF y luego seguiremos nuestro viaje por el Caribe.

Gracias a todos los que leen las crónicas, participan en los comentarios y nos dan para adelante. Tratamos con esto de aportar algo distinto y que de alguna forma sentirnos acompañados por el resto de los carboneros.

Volvemos a Montevideo con otra derrota a nivel internacional y una eliminación inminente del máximo torneo continental.  La peleamos como pudimos pero otra vez no alcanzó.