John Harley

Nació en Glasgow, Escocia, el 5 de marzo de 1886. Funcionario de la compañía inglesa de ferrocarriles fue enviado a trabajar a Buenos Aires donde continuó desarrollando su otra pasión: el foot-ball en el club Ferrocarril Oeste. Por entonces la vinculación comercial entre Buenos Aires y Montevideo de la empresa británica que desarrollaba la actividad del transporte sobre rieles ambientaba el traslado de funcionarios de una a otra orilla, así como el intercambio futbolístico. En 1909 se disputó en Buenos Aires la “Liga Ferrocarril” donde concurrió Peñarol que jugó la final ante Ferrocarril Oeste. Fue entonces que Piendibene observó jugar a un futbolista distinto en la mitad de la cancha. Bajaba la pelota al piso en su zona defensiva y salía jugando sin bombearla con un puntazo hacia delante, como se usaba en la época. Intuyó que allí estaba su compañero ideal para el juego que él desplegaba con la delantera en abanico y pidió que fuera incorporado.

Harley aceptó venir a trabajar a Montevideo y jugar en Peñarol. Su presencia como eje medio en el centro del campo, sumado a Piendibene en el ataque, completó el cambio del futbol uruguayo que se había iniciado con Juan Pena. El escocés Harley se convirtió en el primer extranjero que enseñó a jugar en Montevideo integrando el formidable equipo de “los maestros del once” de Peñarol, ambientando la explosión de la generación del 12 del futbol uruguayo que llevó el sello de Peñarol y las enseñanzas de Harley.

Harley se consagró campeón uruguayo en 1911 y 1918 y entre 1909 y 1916 defendió a Uruguay en 21 partidos logrando la Copa Newton que permitía la presencia de futbolistas no nativos en las selecciones. Jugó hasta 1920 momento en que fue distinguido, con 34 años, como Socio Honorario. El 19 de junio de 1951 se le tributó un homenaje en el Estadio Centenario al que asistieron 45.000 personas. Fue un fuera de serie que vivió hasta el 15 de mayo de 1960.