Cr. Gastón Guelfi: la vida por Peñarol

Cr.Gaston.Guelfi3El Cr. Gastón Guelfi fue el presidente más laureado en la historia de Peñarol. Su carrera en el Club se caracterizó por la dedicación, el compromiso y la pasión que entregó cada día de su vida para darnos esa identidad que ha permitido llegar a ser lo que somos, el Campeón del Siglo.

Guelfi nació el 28 de abril de 1918 en Montevideo, en el seno de una familia de inmigrantes italianos que vivían en el Barrio Peñarol. Esto le permitió realizar sus estudios de Economía y convertirse en contador. Su primer empleo fue en la empresa de su familia “Manuel Guelfi y Cía.”

Sus inicios como dirigente fueron en la Tribuna Olímpica, donde se formó un grupo de hinchas con ganas de trabajar por el Club. Uno de los que integraba ese grupo era Fernando Parrabere, quien había conocido a Guelfi en la Liga de Defensa Comercial (LIDECO), ya que éste era el presidente. Parrabere, por su parte, tenía un alto cargo en la empresa Oyama.

Parrabere, que era mucho mayor que Guelfi, lo veía como un empresario joven, con ímpetu y decidido para ejercer la presidencia, por lo que le propone crear una fórmula para las elecciones del 1958 junto a Washington Cataldi. Fue así, que bajo la Lista 1 “Vanguardia Peñarolense”, se presentó a la votación de ese año en la que no solo ganaron, sino que obtuvieron cinco cargos.

Con apenas 39 años Guelfi asumió el cargo como el presidente electo más joven de la historia, cuando el club pasaba un mal momento, perdía por tercer año consecutivo el Campeonato Uruguayo y Nacional iba por el tetracampeonato.

Su gestión fue realmente exitosa y en su historial destacamos tres Copas Libertadores de América, dos Copas Intercontinentales, un Quinquenio, una Supercopa de Campeones, nueve Campeonatos Uruguayos, y nueve años invicto frente al tradicional rival.

Años después de asumir el cargo, el presidente de la Republica de la época, le ofrece el cargo de Ministro de Economía del país, a lo que Guelfi respondió: “No voy a usar a Peñarol como trampolín para la política”. Sus intereses con el Club estaban por encima de cualquier cargo político y esos fueron sus principios.

Le dio estabilidad económica al Club. Su afán por mantener el plantel y compromiso con cada socio era tan fuerte que lo llevó a solicitar créditos bancarios poniendo sus propios bienes como garantía, ya que las únicas formas de recaudación de la institución eran los partidos y la cuota social. Al momento de su muerte había tanta deuda sin cancelar por parte del Club que su casa estuvo a punto de rematarse. El Cr. José Pedro Damiani fue el responsable de cancelar gran parte de la deuda. Guelfi terminó con menos patrimonio del que entró a Peñarol sin cobrar ninguna clase de intereses.

Cr.Gaston.Guelfi8Tenía gestos que ningún otro presidente en la historia del Club tuvo hasta el día de hoy. Tal es el caso de la semifinal de la Copa Campeones de América (Copa Libertadores) frente a Olimpia en 1961. El partido concluía y los jugadores no se podían retirar del campo ya que una lluvia de proyectiles impedía el paso. Guelfi salió a la cancha para estar con el resto del plantel y corrió con la misma suerte que sus jugadores al ser golpeado por una piedra en la cabeza.

Tuvo grandes aciertos en las incorporaciones. Su primer pase fue el de Alberto Spencer, un ecuatoriano en quien nadie creía y sin embargo Guelfi apostó y evidentemente acertó. El contador llegó a Spencer por recomendación de Juan López (técnico de Uruguay en Maracaná) que en ese momento trabajaba en Ecuador al frente de Barcelona de Guayaquil. Éste había dirigido a Spencer en un amistoso prestado por el Everest.

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Juan López no solo le sugirió a Guelfi que lo contratara, incluso le pidió que viajara a Ecuador y hablara personalmente con Spencer para asegurarse el pase. Una semana estuvo en Pangará mientras que en Montevideo invadía la incertidumbre por traer un ecuatoriano. Spencer se convirtió en una de las glorias del Club y terminó siendo el máximo goleador en la historia de la libertadores con 54 tantos, 48 con la camiseta de Peñarol.

Durante su mandato también trajo al Club figuras como Joya, Abbadie, Rocha, Lito Silva, Sasía, Caetano, Cano, Edgardo Gonzalez, Mazurkiewicz, Matosas, Reznick, Linazza, etc. y técnicos como Scarone, Bela Guttman, Bagnulo, Brandao y Maspoli entre otros.

Lo realmente increíble fue su última gestión, pocas horas antes de su deceso. Fernando Morena catalogado por la prensa de la época como “La revelación del año”, había hecho las inferiores en River Plate. Cuando cumplió la mayoría de edad fue ofrecido a Nacional ya que era hincha de ese cuadro. Miguel Restucia, presidente albo de la época, le ofrece la posibilidad de jugar de puntero por la izquierda, ofrecimiento que Morena rechazó y Guelfi aprovechó. Le propuso jugar en Peñarol en la posición que quisiera. El contador estaba convencido que Morena era el “Nuevo Spencer”. Lamentablemente, esa fue su última jornada laboral. Los 15 años al frente del Club le pasaron factura.

Última foto de Guelfi con vida tomada en la tarde del 23/01/73, arreglando el pase de Fernando Morena con Enrique Castro Quintela (Presidente De River Plate). Al día siguiente fallecía.

Última foto de Guelfi con vida tomada en la tarde del 23/01/73, arreglando el pase de Fernando Morena con Enrique Castro Quintela (Presidente De River Plate). Al día siguiente fallecía.

 

El contador Gastón Guelfi falleció la madrugada del 24 de enero de 1973, apenas cinco horas después de concretar la llegada de Morena al Club, tras sufrir un infarto masivo a los 54 años. Si bien nunca pudo ver las conquistas del jugador, fue el último legado que nos dejó para recordarlo en lo más alto de la gloria del Club. Con el fallecimiento del Cr. Gastón Guelfi, su compañero de fórmula Washington Cataldi, toma el mando en la presidencia del Club, cargo que ocupó durante los siguientes once años.

“Nunca más que él, hubiera querido amparándome en el silencio, vivir solo mi error. Nunca como hoy, cumplo el mandato del Consejo Directivo del Club Atlético Peñarol, más difícil y más amargo sobre la tumba de un verdadero hermano. Será también que la pasión Peñarolense inspiren y darán fuerza para las grandes empresas, se lo aseguro luego de tres lustros de trabajar junto a Gastón Guelfi, que nadie más que él tuvo una victoria son pausas, cada vez mas profunda, cada vez más honda, brindando su tiempo, comprometiendo su patrimonio, luchando siempre hasta darle su propia vida. En medio de este dolor, con la desesperación de la impotencia entre lo irreparable, siento que todos tenemos con él una inmensa deuda, que no podremos saldar solo con llantos y con recuerdos, si no que, ampararse en su ejemplo, brindando a la institución de distintos planos todo nuestro sacrificio. La campana de victoria, de esa historia de quien todos deben contar a sus páginas para el orgullo de los suyos y sus amigos, doblan y repica para dejarlos decir con Santos Chocano, ¿Por quién doblan, por quién doblan y se quejan y suplican las campanas? Una flauta le pregunta y otra flauta le contesta: de un hombre que fue herrero, fue soldado, fue poeta y eso basta. Fue un hombre que tenía tres estrellas en el alma, el trabajo, la energía y el ensueño. El trabajo te da fuerzas, la energía te da audacias y el ensueño te da glorias, las tres gotas de la sangre, los tres seres de la herencia, los tres gritos de la raza. Gracias Gastón por todo lo que hiciste por nosotros”. Palabras de Washington Cataldi tras la muerte de Gastón Guelfi grabadas por Enero Maceiras (socio a partir de 1932) desde la radio en 1973.

La sede del Club Atlético Peñarol, el Palacio Peñarol, lleva el nombre del Cr. Gastón Guelfi. Además, recientemente, el Consejo Directivo de la institución resolvió homenajear al ex presidente con el nombramiento de una tribuna en el Estadio Campéon del Siglo.