Yo no tengo complejo de inferioridad ni envidia, ¿vos?

Preocupado por la actitud de nuestro hijo mayor, y observando que ésta se sucede año tras año desde mediados del siglo pasado, he decidido tratar de entender cuál es su problema.

Si tomamos en cuenta que cuestionan nuestra edad, inventando historias y sacando frases de contexto sin preocuparse en saber dónde quedó su acta de fundación, viendo que rebuscadamente intentan demostrar que la paternidad les pertenece cuando todas las estadísticas de todos los campeonatos dicen lo contrario, si vemos día tras día que intentan por todos los medios impedir que se construya nuestro Estadio teniendo la posibilidad de disfrutar al ver como crece y se mejora el que ellos tienen, si podemos observar como en su web más importante intentan descalificar nuestras conquistas continentales menospreciando la forma en la cual se disputaban, si ante un logro deportivo o un reconocimiento institucional, escuchamos SIEMPRE de su parte palabras que desacreditan los hechos como si se tratase de un engaño mundial en donde todos conspiran contra la verdad, creo, sin temor a equivocarme, que nuestro querido hijo mayor sufre de complejo de inferioridad y de envidia.

Para que no queden simples palabras al vuelo, veamos a continuación qué dice la Real Academia y los entendidos en enfermedades psicológicas acerca de estos síntomas:

Para la psicología, un complejo está formado por un conjunto de emociones e ideas reprimidas, asociadas a las experiencias de la persona. Estas ideas inconscientes perturban el comportamiento del sujeto e influyen sobre su personalidad.

Un complejo de inferioridad, es un sentimiento en el cual de un modo u otro una persona se siente de menor valor que los demás. Normalmente es un reflejo mental inconsciente que se proyecta por la imagen distorsionada del yo al ser comparada con las ideas subjetivas que ha obtenido el individuo a lo largo de su vida.
Las personas que se sienten inferiores a los demás, tienden sistemáticamente a destruir la imagen de otros para resaltar la suya y sienten envidia hacia ellos.

En términos médicos, la envidia ha sido definida por diversos términos según los diagnósticos psiquiátricos. El que más ha marcado redundancia en los últimos tiempos es la frase citada por el Dr Saúl F. Salischiker:

Cuando una persona se obsesiona y deja de vivir por estar pendiente de tu vida o en este caso en la vida de su adversario, de su entorno, y entre otras cosas siente agobio por cada uno de sus triunfos… Aparte de mostrar signos graves de inferioridad, te muestra que estás tratando con una persona psiquiátricamente enferma.”

También existe la definición por el lado humanista y filosófico: “la envidia es la tristeza o pesar del bien ajeno y la emulación, deseo de algo que no se posee”.

Ante todo lo mencionado, creo haber encontrado una explicación al mal que aqueja al Club Nacional de Football, de todas formas seguiré observando su comportamiento para ver si la enfermedad avanza y poder encontrar su cura.

Un amigo mio tiene un dicho que quiero compartir con ustedes ya que me parece que se ajusta perfectamente a la realidad: “Lo único que tenemos en común los hinchas de Peñarol con los de Nacional, es que ambos sólo hablamos de Peñarol”.

¡Hasta la próxima!

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