¿Compromiso con la celeste?

En los últimos días parece que se generó una revolución con el uso de la camiseta celeste de nuestro tradicional rival tanto en la Copa Sudamericana como en el Apertura. El argumento utilizado es que en 1903 el primer equipo de nuestro tradicional rival representó a la selección uruguaya, consiguiendo una victoria ante la selección argentina por un partido amistoso, y ya de esa manera, sellaron lo que ellos definen como “compromiso”.

Ahora, pensemos un poquito. ¿Se le puede decir compromiso a un equipo que en sus inicios no aceptaba negros en sus filas? Una de las etnias más fuertes e importantes de nuestro país no tenía lugar en ese club, y sin embargo ellos consideran que representan al Uruguay y tienen un compromiso asumido desde siempre.

Avancemos en el tiempo y situémosnos en las eliminatorias para Corea y Japón 2002. Daniel Alberto Passarella tuvo conflictos con dicho club, ya que no quiso ceder a Vicente Sánchez cuando fue solicitado. El 21 de de febrero del 2001, la versión digital del diario Clarín titulaba lo siguiente: “Passarella dijo basta y ya no es el DT de Uruguay” En el copete, se puede leer “Un nuevo conflicto con el club Nacional, que esta vez se negó a cederle al delantero Sánchez, fue el detonante”.

Si uno avanza en la lectura de dicho artículo, se va a encontrar con frases como “Él mismo aclaró que estaba nervioso por la medida tomada pero que no hay marcha atrás. Se refería a las “reiteradas faltas de apoyo del Club Nacional (…) el jugador Vicente Sánchez, convocado para presentarse ayer a los entrenamientos de la Selección, no recibió la autorización de Nacional, su club“. También hay otras más jugosas como “Las razones habrá que buscarlas en la actitud hostil, evidente, de Nacional y del técnico Hugo de León para con las convocatorias de Passarella para el seleccionado (…) Nacional tomó la iniciativa a la hora de poner obstáculos a las convocatorias. Y el técnico Hugo de León —jugó en River en los tiempos de Passarella— fue el abanderado de la resistencia

Pero la más clara es la que cierra el párrafo “En una entrevista posterior con Canal 12, Passarella reiteró que su dimisión no tenía retorno y recordó que esta era la sexta vez que tenía problemas, y siempre con Nacional“.

¿Eso es compromiso con la selección uruguaya? Compromiso es otra cosa. Compromiso es ser el único equipo del fútbol uruguayo presente en todos los mundiales. Desde Uruguay 1930 hasta Sudáfrica 2010, en todos los campeonatos del mundo donde participó la celeste, hubo por lo menos un jugador de Peñarol. Además, la victoria más importante en la historia de los mundiales fue conseguida en gran parte por los aportes de Roque Máspoli, Obdulio Varela, Alcides Ghiggia, Óscar Míguez y Juan Alberto Schiaffino, jugadores claves y fundamentales para el titulo. También integraban el plantel Juan Carlos González, Vidal, Ortuño y Britos.

Si quisieron homenajear a ese equipo de 1903 no tendrían que usar la camiseta toda celeste, ya que la camiseta celeste la impuso el viejo River Plate uruguayo en 1910. Como bien dice Alfredo Etchandy en Memorias de la Pelota, “el 15 de agosto quedó en la historia como una fecha muy especial. Ese día la selección oriental se vistió de celeste por primera vez y fue para siempre (…) Fue un homenaje al viejo River Plate y la idea surgió por iniciativa del dirigente de Montevideo Wanderers, Alfredo Le Bas“.