Crónica de viaje: El Caribe y algo más (III)

venezuela.puerto.la.cruz1Día 4: El día del partido. Llegó la jornada más importante del viaje, llegó el motivo por el cual estamos en Venezuela. Esa mañana te levantás con una sensación distinta a las demás, sabés que vas a ver a Peñarol y eso ya lo hace distinto a los otros.

Bien temprano fuimos a desayunar, el Hotel Cristina Suites fue un gran acierto, hermoso hotel con todas las comodidades. El desayuno completo fue la base para un día de mucha caminata y mucha actividad por el partido. Huevos revueltos, omelettes, pollo, carne y banana frita eran algunas de las opciones.

venezuela.puerto.la.cruzLuego aprovechamos el bajo precio para hacer algunas compras. Fuimos en taxi al Shopping Plaza Mayor. Como contamos antes, gracias al tipo de cambio se puede comprar todo a mitad de precio o menos de lo que valen los mismos artículos en Uruguay. Por ejemplo, una camiseta de la selección de Venezuela (la vino tinto) salía $300 uruguayos más o menos. Detrás del shopping nos encontramos con una ciudad estilo similar a Venecia con canales en vez de calles, donde circulaban yates. El lugar se lo veía un tanto abandonado y consultando con gente del lugar, nos contaron que es un lugar donde habitaban muchos «gringos» que de a poco se han ido yendo debido a la crisis que atraviesa el país.

En cada viaje que realizábamos, charlamos con los taxistas y nos enteramos de la delicada situación que están viviendo los venezolanos. Escasez de artículos de la canasta básica (leche, papel higienico, pasta de dientes, etc), cierre de grandes fábricas (Toyota, Fiat, etc), inseguridad, manifestaciones y descontento social.  El descontento con el Gobierno actual  lo vivimos constantemente cada vez que interactuamos con un venezolano. El día que llegamos a Venezuela nos dijeron claramente que no opinemos ni hablemos de política, pero las conversaciones salen de ellos con una necesidad de mostrar la realidad de su país. A su vez, se puede ver en cada supermercado a la gente haciendo largas colas desde la madrugada para poder comprar sus provisiones.

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El mismo día del partido hubo una manifestación de los universitarios contra el gobierno. Se notaba un clima tenso y grandes demoras en el tránsito por dicha manifestación. Un taxista nos marcó que el gran problema que tienen los universitarios es que se reciben y no consiguen trabajo o consiguen pero no son muy bien remunerados . Toda esta realidad la vivimos a flor de piel en Puerto La Cruz y no tanto en la Isla Margarita, ya que es una ciudad más urbanizada y la isla es un lugar más turtístico.

Queremos resaltar el buen trato y la amabilidad que tienen los venezolanos. Todo el tiempo serviciales, los hombres se expresan diciendo “mi pana” mientras que las mujeres saludan a cualquier hombre diciéndole “mi amor”.

Como estábamos con poco tiempo, almorzamos en una de las cadenas de comida rápida, un combo nos salió 250 bolivares, que vendrían a ser $74 pesos uruguayos. Luego del almuerzo partimos al hotel para prepararnos para ir a la cancha.

Con la camiseta puesta fuimos al Estadio. Por comodidad y distancia viajamos en taxi. El grueso de la hinchada estaba en Margarita, viajaron en Ferry para Puerto La Cruz y luego alquilaron 2 micros para que los lleve al Estadio. Cuando llegamos al Estadio la mayoría de los hinchas ya estaban adentro. Nos sorprendió la poca cantidad de hinchas de Anzoátegui que había en la vuelta del estadio, el partido en Venezuela comenzó a las 17:15 hs y por ser horario laboral eso alejó un poco a la gente del partido, sumando además que no es de los cuadros populares.

En el estadio había muchísimos policías, todos muy fuertemente armados. Había policías verdes, azules y marrones, los verdes vendrían a ser del ejército y estaban con metralletas y escopetas. El trato de la policía muy bueno, no hubo inconvenientes en la entrada ni en ningún momento del partido.

venezuela.puerto.la.cruz72En la tribuna había alrededor de 150 hinchas de Peñarol, algo histórico para un viaje tan largo. Nos dieron toda la tribuna y eso nos posibilitó llenar de banderas todo el alambrado periférico, más de 60 banderas se colocaron. En el partido dejamos la garganta en los 90 minutos, a pesar de que por momentos el equipo no trasmitía nada eso no impidió que el aliento hacia la camiseta siempre se haga presente. Queremos agradecer enormemente a Luis Ernesto Díaz, asistente de prensa del Deportivo Anzoátegui, que nos facilitó todo para hacer nuestro trabajo de la mejor forma. Desde cuando lo contactamos en Montevideo, y durante toda la estadía, se portó 10 puntos con nosotros. Le obsequiamos el DVD de 120 para que pueda conocer más de cerca la historia del equipo más grande del mundo.

Tras el partido, nos fuimos en los ómnibus y nos bajamos donde se tomaron el Ferry para volver a la Isla. Ahí otro taxi rumbo al hotel. Llegamos agotados y fundidos, cena en el mismo hotel y de ahí a la cama a dormir.