Crónica de viaje: conociendo Quito

Se amaneció con bronca pero sabiendo que estamos más vivo que nunca. A eso de las 9 desayunamos y aprovechamos el día soleado para pasear, conocer un poco la ciudad y matar el tiempo en una ciudad que tiene muy poco “turismo”.

El primer destino a recorrer fue “La Mitad Del Mundo” donde fuimos en un medio de transporte parecido a Uber que se llama InDriver, dicha aplicación consta en que vos proponés precio por el viaje y el conductor acepta o no.

De nuestro hotel hasta “La Mitad Del Mundo” el costo aproximado fue de 8 dólares. El ingreso tenía un costo de 5 dólares por persona donde podías disfrutar de diversos lugares como por ejemplo las casas ancestrales, el ‘Museo del cacao’, el ‘Monumento a la mitad del mundo’ entre algunas otras.

Esa visita duró aproximadamente 2 horas, de ahí nos dirigimos al ‘Volcán Pululahua’ donde hay un mirador que su altura es de 3.356 metros, una gran vista hacia el cráter que dejó dicho volcán hace muchos años.

Posteriormente fuimos a comer algo, terminamos comiendo en el viejo y querido Mc Donalds. En la tarde aprovechamos para descansar un poco y tomar mate, luego recorrimos el paseo “Plaza El Rancho” donde visitamos un avistamiento de aves.

La noche se fue en una cena entre carboneros compartiendo pizzas, cervezas y anécdotas de diferentes viajes.

Quito es una ciudad que se dice que la altura se siente pero nosotros la pasamos de forma normal. Mañana partimos rumbo a Montevideo con la sensación de que jugando un poco mejor nos podríamos haber llevado algún punto para casa.

Otro viaje, otra experiencia y con Peñarol a todos lados.