El goleador olvidado

Nicolás Falero fue uno de los grandes delanteros de la década del 40. En Peñarol obtuvo varios campeonatos y algunos records importantes, la aparición fulgurante de Óscar Omar Míguez hizo que perdiera su lugar en el equipo carbonero, padreydecano.com repasa la historia de un gran goleador.

Nació el 11 de enero de 1921 en el cruce de Avenida Italia y Comercio, pronto se mudó al barrio de La Unión donde combinó el fútbol en “Peñarol-Doge” y el trabajo en la panadería “El Ancla”. Sus comienzos fueron de número 10, alternó en “Valparaíso”, entre otros equipos de barrio hasta que surgió la posibilidad de un club profesional.

“Me llevaron a Central una de las instituciones a las que más he querido en la vida junto a Peñarol, del que he sido y seguiré siendo hincha”,comentaba en El Diario. En las divisiones menores del conjunto palermitano hizo muchos goles y pulió su destreza; “fue ahí que comencé a practicar con la izquierda que al principio era la de palo y al final llegué a manejar mejor que la derecha”.

Juan López, quien luego sería el entrenador campeón del Mundo en Maracaná 1950 y Peñarol lo ayudó con los fundamentos del balompié. En 1939 llegó el ansiado debut en Primera División; el estreno en la máxima categoría fue con gol y triunfo 3 a 1 ante Wanderers. El arquero era Juan José Carvidón “el Pez volador”.

En 1944 Falero logró con Central una hazaña inigualada para un equipo chico hasta ese momento; el Campeonato Competencia de 1944 en carácter de invicto. Un equipo que contó con jugadores consagrados como Julio Barrios (ex mirasol), Pedro Larisca, Walter Gómez, Conrado Pérez y Rogelio Martínez (hincha de Peñarol que festejó un gol en el Parque Central haciendo alusión a los intentos de soborno comprobados de dirigentes tricolores en ese año 1944). El técnico era Juan López.

En 1947 Peñarol pagó 22.000 pesos por Falero, además le dio a Central a varios jugadores importantes, Gutiérrez, Piñeiro y Domingo Gelpi. “El pase fue como concretar un sueño. Yo siempre he sido hincha de Peñarol”, comentó Nicolás, forma en la que lo llamaban cariñosamente. Fue un gran año en lo personal para el delantero, debutó con tres dianas ante un equipo sanducero en un triunfo por 9 a 0, volvió a ser el goleador del Campeonato Uruguayo (lo había conseguido en 1945), cumplió con la premisa de anotarle a Nacional y fue el máximo scorer del Sudamericano de selecciones en Ecuador.

El mismo año alcanzó dos récords, hizo 11 goles en dos partidos, 5 a Central en el triunfo 6 a 2 y 6 a Cerro en la victoria 6 a 0. En el juego ante los villeros logró una marca que duraría 31 años hasta que Fernando Morena la rompiera el 16 de julio de 1978 al lograr 7 tantos ante Huracán Buceo. “Estoy emocionado. Para mí es una gran alegría, me emociona el hecho de que haya sido Morena el que batió el record. Me siento feliz porque soy hincha de Peñarol y porque Morena es un fenómeno, un gran jugador, era el único, solo él”, comentó un emocionado Falero.

En 1949 Emérico Hirschl entrenador húngaro del club decano decidió postergar a Falero por un desconocido Omar Míguez. “El húngaro lo miraba hacer chilenas y le dio el puesto. Pero me alegró porque Míguez era un fenómeno y además gran amigo”. Ese año Nicolás se dio el gusto de ser campeón uruguayo. En el partido preliminar del clásico de la fuga, Falero anotó en el triunfo 3 a 1. En 1951 pasó a Cerro, Luis Tróccoli le consiguió un empleo en la oficina de prensa de la Intendencia de Montevideo.

Continuó jugando en equipos del interior hasta los años 60; San Ramón, Punta del Este, etc. En 1961 estuvo en la División Intermedia con el club Mar de Fondo, al año siguiente fue campeón con La Luz y ascendió a la B, siendo el goleador con 14 goles, tenía 41 años. Hasta los 57 años continuó practicando fútbol amateur con los veteranos de Peñarol. Falleció en 1986, siempre recordando su época de futbolista mirasol, siempre fiel a la enseña aurinegra.

Títulos:

  • Competencia: 1944, 47 y 49.
  • Honor: 1947, 49 y 50.
  • Uruguayo: 1949.

Clásicos: Disputó 3, ganó 1, perdió 1 y empató 1. Anotó dos goles.