Jorge Villar: “Me quedé arrodillado mirando el reloj, pensé que se nos iba”


El 31 de octubre de 1987 se dió la más grande hazaña en la Copa Libertadores. Con gol de Diego Aguirre en el último segundo, Peñarol conquistó América por quinta vez (y última hasta el momento). Hoy en Los Aromos, Jorge ‘Bomba’ Villar habló con padreydecano sobre lo vivido hace 31 años.

La fecha: “Hoy me levanté de otra manera, me levanté contento porque sabía que este día fue el que nos marcó a todos para siempre, luego de cumplir lo que soñaba de chico ahora cada 31 de octubre lo disfruto muchísimo”.

La edad en ese momento: “Siempre entre el grupo hablamos de eso, era increíble la suerte nuestra. Fernando Morena con toda su gloria tenía 30 años cuando ganó la libertadores, nosotros tuvimos suerte y con 20 años ya tuvimos el título, eso te das cuenta pasando los años, el éxito de la inconsciencia”.

Referentes: “Eduardo Pereira, Obdulio Trasante, el ‘Zurdo’ Viera y el ‘Chueco’ Perdomo eran nuestros referentes. En la semana previa a la final nos decían que nos jugábamos la vida, que nuestro orgullo estaba en juego, al igual que la gloria, a nosotros no sólo nos indicaron el camino dentro de la cancha sino que también afuera estos grandes que tuvimos en el plantel. Pienso que la mayoría lo pudimos aprovechar para hacer una carrera linda en el fútbol”

Anécdota: “Un día antes del partido fuimos a reconocer el estadio, ahí habíamos sido campeones de América en 1966 y 1982. Fuimos al arco donde hace el gol Morena en el 82 y dijimos ‘que bueno sería hacer un gol acá’, increíblemente se nos da de la misma manera y en el mismo arco”.

Partido Final: “Fue un partido de dientes apretados, se pegó muchísimo, antes se pegaba mucho más porque no había tanto tema con la televisión y el ‘VAR’ no existía. Tuvimos chances de gol, incluso a Diego le anulan un gol que nunca supimos por qué no lo cobraron, en el minuto 89 me hacen un penal a mí, gigante, se la toqué para un lado y cuando le gané la posición se me tira con las 2 piernas haciéndome la tijera, como era el último minuto no cobró nada y fuimos al alargue. En el alargue pasaron cosas para ambos lados, en el minuto 13 con 45 segundos tengo una jugada con Cabrera que pateó cruzado y pasa a 10 centimetros del vertical, ahí me quedo arrodillado mirando el reloj y pense que era la última, yo pensé ‘se nos fue’, quedaba un solo un minuto. Ahí viene la jugada de Diego, yo la bajo pero la había bajado para pegarle yo, menos mal que aparece él porque si le pegaba yo la podía clavar al ángulo como podía seguir en órbita todavía, pasó Aguirre, la llevó y la metió inalcanzable para Falcioni, hoy seguimos festejando”.

Particularidad del plantel: “No se que teníamos, pero si tengo claro que eramos pibes y teníamos referentes, teníamos que escucharlos y mirarlos, nosotros hablábamos poco, siempre hacíamos lo que nos pedían los grandes. Otra cosa que ayudó mucho es que todos o la mayoría hicimos casi todas las juveniles en Peñarol, a ninguno de los que estábamos ahí nos iba a temblar ponernos la camiseta. Las cosas te podían salir bien o mal por las circunstancias del partido, pero ninguno iba a temblar porque nos habíamos vestido así en formativas, habíamos arrazado en campeonatos juveniles, ganado clásicos, incluso fuimos campeones invictos, esas cosas fueron importantes, más en una Copa que sabes que la gente de afuera te está apoyando”.

El contacto del equipo: “Tenemos un grupo de Whatsapp, se llama ‘Somos parte de la quinta’. Todos los días estamos en contacto, siempre se dice buen día entre nosotros, hay muchos que están afuera o en el interior, también hay llamados por si querés charlar más con uno, seguimos muy unidos”.

Ser intendente de Los Aromos: “Es como cuando vos viviste con tus padres, te vas y luego volvés, esta es mi casa, la verdad me siento feliz, desde los 14 años estoy vinculado a Peñarol y espero estarlo mucho más”.

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