Jorge Barrera a solas con Padreydecano

A horas de las elecciones, hablamos a solas con los principales candidatos a Presidente de Peñarol por los próximos tres años. Seleccionamos algunas preguntas de nuestros lectores, le sumamos las nuestras y le pedimos a los candidatos que nos recibieran a solas, en un ambiente distendido, mano a mano.

Sin la obligación del discurso acartonado del lado de ellos, y sin la rigurosidad del periodismo profesional del lado nuestro, preguntando con honestidad y sin condicionamientos.

Una charla entre hinchas de Peñarol.
Los tres aceptaron la invitación y se sentaron frente a frente con PadreyDecano (1)

(1) Elegimos el intercambio con aquellos candidatos con reales posibilidades de gobernar el Club según todas las encuestas. No hubo otra motivación que esa para la selección de los tres.

Escrito por Guillermo Varela

 

Jorge Barrera

(Son las 10 de la mañana cuando Jorge Barrera me abre el portón de su casa en Punta Carretas. Intercambiamos saludos y comentarios generales de su vida familiar y cotidiana mientras prepara el mate que lo acompañará por esta charla que tomó casi dos horas. Sentados solos en el living de su casa, discutiremos e intercambiaremos ideas y planes sobre Peñarol. Aquí el resumen de la misma)

PyD: El tema que más nos pidió la gente plantearte es sobre los socios del interior.

J.B.: Hay que tratar de buscar en la vida del club, el equilibrio entre derechos y obligaciones. Es obvio que el estatuto actual se pensó en otra realidad, basada en la situación económica y en qué chances tenías o no de venir al Estadio. En función de la distancia, tener una cuota más baja que lo que paga el capitalino que se beneficia del ingreso gratuito al Estadio.

Me pregunto si es justo que “todos paguen lo mismo y tengan los mismos derechos”. Si lo mirás desde la teoría sí, pero en la práctica es discutible si es justo.

(Barrera hace un alto como pensando el giro de su respuesta)

La respuesta es que en la campaña electoral ves quién da la talla de quién será Presidente, si la persona está a la altura de lo que significa Peñarol, por eso yo contesto como si tuviera la responsabilidad de la conducción del Club, porque considero un derecho de los socios ver a la persona como será el 10 de diciembre, así que dejame plantearte el tema en esos términos.

Es obvio que hay que reformar el estatuto general. Acá no puedo caer en el juego político de quién dice lo más simpático o menos simpático. Hay que pensar como gobernante, qué implica reformar el estatuto y poner determinados parámetros a consideración. No considero que sea justo igualdad de derechos y obligaciones porque el Estadio queda en Montevideo. Pero también es verdad que a la gente de Ciudad de la Costa o Pando le queda más cerca.

Creo que debe haber cambios a nivel Club que tenemos que pensar como política de estado, con todos los dirigentes de acuerdo. A mí me gusta un sistema de franjas geográficas, de forma que puedas compensar, que no sea como ahora que todos estamos de acuerdo que debe modificarse, pero tampoco cobrarle a todos por igual porque tampoco es justo. Hay que pensar el equilibro entre el nivel de cuota y la posibilidad de acceso a los hechos políticos del club. Aristóteles decía “justicia es dar a cada uno lo que corresponde”, ese es mi concepto.

No puedo darte una redacción exacta del cambio porque considero que todos debemos estar de acuerdo ya que es un tema institucional, lo que sí te digo que así como está no podemos seguir.

(Mientras me explica su idea, creo adivinar en su planteo, cómo Barrera va compartiendo su pensamiento a la vez que busca no presentarlo como una imposición. Notoriamente está pensando en su mejor solución pero no quiere expresarla en términos definitorios)

Repasemos, es obvio que la zona norte del país tiene acceso al Estadio de forma diferente a Montevideo, pero no veo hoy diferencia entre Montevideo y Ciudad de la Costa. Pensemos en una región metropolitana, pero dejame que te transmita mi idea central.

Tanto en esta como en otras áreas un Presidente debe tener firmeza en sus convicciones, (como lo es que este sistema no es justo), y luego capacidad para articular propuesta unitarias y el pensamiento de otros, porque creo que Peñarol no puede vivir en esta fragmentación que vivimos hoy. Vivo con tristeza y con dolor los momentos de enfrentamiento. Los peñarolenses nos estamos mirando de reojo unos con otros, pensando en qué sector político es.

La próxima administración tiene que tener clara dos cosas:

1) Quien ejerza la presidencia tiene que tener bien claro hacia dónde va, qué cosas el Club no debe cambiar, qué cosas se deben evitar y no cambiar o ir marchar atrás. Por ejemplo en el tema seguridad.

2) Tener la capacidad de articular con los demás sectores propuestas que sean de beneficio para el club. No me ato a la propuesta mía, si hay una que es enriquecedora no me ato a la mía. ¡Si todos queremos lo mejor para Peñarol!

Estás primero en la intención de voto, ¿cómo vivís estas últimas horas de la elección?

Esta elección es histórica, no sé si todos los socios hemos dimensionado el hito histórico de esta elección. Después de 70 años, no habrá un apellido ilustre de la historia política de Peñarol, no habrá un Guelfi, un Cataldi ni un Damiani. El socio se enfrenta a elegir apellidos que no tienen peso histórico en el Club, ni personal ni familiar, dentro de los candidatos, hay un cambio absoluto, sustancial.

(La charla deriva en anécdotas sobre Cataldi, Jorge me cuenta su aprendizaje y nos quedamos muchos minutos recordando al ex Presidente. Sin que medie una pregunta específica de mi lado, retoma el tema proponiendo él mismo una pregunta)

¿Cómo me imagino el 10 de diciembre? Como lo estoy viviendo hasta el 9, por eso me empeñé en que los socios conozcan a Barrera cómo será el 10, sin contestar un agravio, sin pedir un voto sobre la base del menoscabo del otro: “votame a mí porque el otro no tiene esta virtud que yo tengo”, “no votes al otro porque es volver a esto”. No hago hincapié en los errores de los otros, que los tienen como los tengo yo y todos los tenemos, por eso creo que estaré en condiciones de sentarme con los otros candidatos y decirles: “muchachos, las urnas hablaron, terminó la campaña electoral, tenemos un objetivo común que es Peñarol”. Si yo no generé ninguna herida que los pueda dañar de una forma que no haya marcha atrás, que no haya resquemor para una conversación franca, habré ganado mucho.

¿Eso no ha ocurrido aún?, ¿se dijo o dijiste algo que luego es difícil de componer?

Hasta ahora no hay heridas, no entro en esa, ni siquiera esa disquisición filosófica de “no te ataco a vos, no es a la persona sino a la gestión”. Tengo la tranquilidad que el 10, cuando me junte con ellos, podremos hablar sin daños.

¿Este es el momento más ríspido de la convivencia entre ustedes, los dirigentes?

Siempre hay roces. El tema es la actitud que se toma frente a las rispideces. Tengo un sentido de trascendencia en lo político y en la vida, ganar una elección no es un objetivo de vida, es una responsabilidad pero no un objetivo de vida.

¿Pero no sentís presión? ¿No tenés el temor de que las cosas no salgan bien, de que tu nombre o tu patrimonio se vean afectados por una responsabilidad tan grande?

Yo creo que en la vida es muy bueno ser autocrítico, rodearte de gente que te quiera bien, no con gente que te dice que hacés todo perfecto, que con cariño y en privado te digan que cosas hay que corregir. Tengo una permanente introspección sobre mí mismo. “Lo que uno hace es expresión de lo que uno es”, es decir, yo soy uno de los que cree que cuando profesionalmente trabajo, esa es expresión de lo que yo soy, constancia, esfuerzo, trabajo, sacrificio, errores, correcciones, metas más altas. Vengo de una familia con mucho amor pero con muchas dificultades económicas. Mi viejo me legó una sonrisa y más trabajo, y por eso no creo en el puño cerrado, el resentimiento, la bronca, el odio, no es eso como yo me enfrenté en la vida.

Hay que cuidar que el conflicto permanente no ocurra. Es un peligro que puede estar presente y como Club tenemos que esforzarnos en erradicarlo.

Suena muy zen para llevarlo a la práctica en el difícil mundo del fútbol. Me decís que prestás oídos a otros, ¿a quién en el mundo Peñarol le tenés esa confianza?

(Barrera no se siente incómodo en esta indagatoria personal sobre sus motivaciones y comportamiento, lejos de frenarme en las preguntas, confiesa sin reparos)

¡Walter Pereyra! Walter sin duda, es un hombre muy calmo, sereno, pero estricto y con fuerte sentido de búsqueda de la excelencia.

Hablamos las cosas muy frontalmente, tenemos la misma visión hacia dónde tiene que ir el Club..

(Barrera hace una pausa y mira hacia arriba como buscando decirme algo que considera necesario plantearme. Dos segundos de silencio son el preámbulo para su idea que vuelve a proponerme en forma de autopregunta)

Si me preguntás ¿qué te seduce de ser presidente de Peñarol? Obvio que ser campeón uruguayo, de la Libertadores, pero tanto como eso, hacer desde Peñarol un aporte a la comunidad en materia de valores. Peñarol es mucho en la sociedad uruguaya, es mucho más que un club de fútbol glorioso y ganador. Me seduce mucho más que, a partir de la gloria deportiva, tenemos una obligación con la sociedad de transmitir valores, la rebeldía contra la adversidad, cuando ganamos a lo Peñarol, es bueno para lo deportivo pero es bueno para el Uruguay. Cuando vos tenés dificultades te nace esa fibra íntima del peñarolense que te dice “me voy a sobreponer”.

Si yo pongo esto literalmente te van a decir que te dejes de filosofía, los hinchas queremos ganar.

¡Pero ponelo! porque no es un tema de campaña, es un tema de lo que siento, y si vos querés conocer al Barrera real, es éste. Me estás preguntando y te estoy respondiendo. Soy ese deseo de trascendencia, entiendo que esto es fútbol, queremos ganar, pero las dos cosas van de la mano. Así podemos pasar mejor este mensaje. Ya sé que si perdemos me dirán “dejate de filosofía y ganá algo”, pero si ganamos perderíamos una oportunidad espectacular.

Pero si te mueve ese deseo interior, ¿por qué dudaste en aceptar la candidatura?

¡Yo siempre quería hacerlo!, al principio los factores externos reaccionaron inmediatamente pero yo internamente siempre lo quise.. (lo interrumpo)

¿Qué son los factores externos?

Todo lo que te rodea y es parte de uno, la familia a la que le sacás tiempo y calidad de vida, el trabajo que se resiente con esta obligación. Pero finalmente todos veían que yo estaba resuelto y se acomodaron a mi decisión. Tengo mucho para perder y una bala para ganar. Consistente y coherente con lo que te dije antes, prefiero el riesgo de tratar de hacer cosas que tengan trascendencia más allá de mí mismo.

Además de ser presidente de la razón de los peñarolenses, sería presidente de la pasión de los peñarolenses. Soy consciente de que habrá momentos de dificultad y de alegrías pasajeras y cortas, Peñarol te exige siempre resultados.

Pero confío en mis herramientas, combatir contra la adversidad, dar la cara, reponerme de las dificultades. En el ejercicio de mi profesión estoy vinculado directamente a situaciones límites, la libertad o la no libertad. Sos un fenómeno si alguien no pierde su libertad y sos un desastre si la pierde y eso no depende siempre de tu capacidad profesional sino de los hechos y la prueba que exista. Frente a esas situaciones puedo decir que tengo experiencia, aplomo. Un Presidente de Peñarol no puede estar enojado, menos con compañeros. Intento moverme así no sólo en esta campaña.

Entiendo tu posición, pero también es cierto que venís primero en las encuestas, no tenés por qué bajar al llano a pelearte con otros para marcar votos pues… (me interrumpe)

Jamás el fin justifica el medio, no voy a cambiar en ese principio.

¿Se te pasó por la cabeza la chance de que no ganes? ¿Qué pasa si eso ocurre?

Le voy a dar un fuerte abrazo al que gane, me pondré a disposición, gane o pierda me tomaré una licencia de una semana, de re-encuentro con mi hijo y la vida familiar. La campaña electoral te saca tiempo, voy a descansar y apoyar al que gane, y tendré la misma actitud que yo hubiera esperado de los otros.

Jorge, tengo preguntas de la gente, algunas son directas y no ejercí censura alguna, así que tú me dirás si las respondés o no (debo confesarle al lector, que las respondió todas, a veces no directamente pero sí pude conocer su visión de cada tema, a diferencia de Areco y Ruglio, a Barrera le tocaron los planteos más duros de los hinchas pues, como es natural, lo asocian a la actual conducción y preguntan sobre aspectos de gestión que al resto de los candidatos no se le pueden atribuir responsabilidades)

Tenés el aval de Juan Pedro, ¿contás con la billetera de Damiani? ¿Él te va a dar la plata o tenés la presión de que debes conseguirla?

Hay tres realidades que no puedo dejar pasar, la primera es que hay un desfasaje financiero en el club y que hay que tener soluciones concretas, lo asumo, es así, está presente cuando haya que convocar el 5 de enero a Los Aromos. Pero soluciones prácticas, poner la plata el 5 de enero, nada de teoría. Tengo una línea de crédito que habilita a operar a pesar de ese desfasaje financiero y podré cubrir los problemas actuales.

Segundo pilar: el modelo de club, es tener un club autosustentable, es el modelo de Club, hacia eso tenemos que ir, pero la auto-sustentabilidad no se logra el primer mes. Me preguntan cómo me imagino al Club y yo repregunto, ¿cuándo?, ¿al final de mi mandato o el primero de enero del 2018? Al final del mandato 100 % autosustentable.

Tercer pilar, el club ha dado un salto cualititativo institucional. No es lo mismo que hace nueve años, pero hay que profundizar, armar el organigrama, para que no existan tantos compartimentos estancos. Más retroalimentación entre los sectores del club, que haya conexión y trabajo más directo con la gerencia deportiva. El modelo que existe hoy es bueno, ha dado resultado, pero hay que profundizarlo.

Hay que relacionar mejor el sector financiero, el administrativo, el deportivo, el marketing. Creo que talento hay, hay que ponerle más dedicación y las personas que tengan idoneidad para generar mayor valor agregado al club.

¡Pero no me decís cómo pasás de perder plata a equilibrar al Club!

¿Pero vos creés que hay una única receta mágica? Yo creo que son factores plurales, pasamos de 7000 socios a 100 mil en 9 años, y eso era así siempre. ¡¡El promedio histórico eran siete mil socios, y en 9 años metiste 100.000!! ¿Hubo un solo factor que hizo eso?, no, institucionales, deportivos, concientización de los hinchas, marca Peñarol, sentido de pertenencia, muchos.

Me imagino un Peñarol protagonista en América. Debemos tener un protagonismo político y siento que estoy en condiciones de aportarlo al Club. Soy el Secretario General de la Liga Sudamericana de fútbol, puedo volcar esa experiencia.

¿Pero esa actividad no nos juega en contra?, ¿no es tirarse contra la Conmebol?

¡No, todo lo contrario! Tenemos que estar en la vida política de América, tenemos… (lo interrumpo)

Pero si tenemos que estar, entonces no estábamos y eso era parte de tu trabajo.

(Jorge me mira entre sonriente y serio a la vez, está procesando si yo le pregunto genuinamente como creo hacerlo o si estoy enjuiciándolo disfrazado de pregunta. Decide responderme de la manera más fraterna que yo esperaba, siendo un huésped en su casa podría haberme dicho que el tiempo se acaba…)

Yo soy parte del club, de sus aciertos y de sus errores. Esa es mi identidad de los 9 años. Por un cálculo electoral no cambio eso. Yo soy parte de estos 9 años de trabajo, aciertos y errores. No voy a eludir mi responsabilidad en eso pero creo que mi camino es personal.

Tengo un origen distinto, vos sabés bien que no provengo del Damianismo, y voy hacia una impronta personal. No mejor o peor, sino distinta. Tengo una impronta distinta, una cosa son las coincidencias políticas o de gestión y otra cosa es lo que cada uno es, la impronta de los años será una de Jorge Barrera, pero no me gustan las comparaciones, que las haga el socio.

(Para apaciguar la intensidad del planteo, y aprovechando la gentileza de haber respondido francamente y con honestidad, le pregunto si no cree que hay cosas para cambiar)

Creo que hay muchas cosas que deben mejorarse, pero las cosas para mejorar que sean errores no las diré públicamente. Sé que hay cosas por corregir, críticas a la gestión, que tenemos que profundizar muchas cosas. Todo parte de si te creés el dueño de la verdad o no, si te creés que sos infalible o sos falible. Trato de ser cada día menos falible, lo que si no voy a hacer es tener una cuenta corriente de errores y virtudes de otros para increparlas públicamente, creo mucho en construir unidad.

Hay que dejarse de discursos y actuar en consecuencia. Para generar una relación auténtica no podés estar cuidándote de lo que decís se va a filtrar a los medios o lo van a tergiversar. ¿Por qué se da la autenticidad de esta charla?, porque hay confianza, porque confío en vos, en cambio si yo converso contigo pero me tengo que cuidar de lo que te estoy diciendo porque si mañana te da un rédito político lo vas a usar, estamos fritos.

¿Y qué vas a hacer para romper esa conducta imperante hoy?

El Código de Ética de dirigentes es un ejemplo, que haya un solo vocero por cada tema. Tenés el ejemplo de la Suprema Corte de Justicia, el vocero es Raúl Oxandabarat y cuando él habla, vos sabés que es la opinión oficial de la Justicia. Luego cada juez puede opinar, pero el mensaje es institucional, no es la visión de a, b y c. La confianza se va ganando con hechos, de cómo tratemos nosotros nuestros momentos de comunicación dependerá si mañana seremos un Consejo fuerte o no, con hechos, no con palabras.

¿Qué opinas de la relación con contratistas?

Yo nunca fui Consejero, no tengo voto, tengo voz. En 9 años no participé en ninguna Comisión de Pases y Contrataciones. Mi función no es tener relación con ellos, los conozco a casi todos, nunca negocié con ellos. He estado de acuerdo en algunas negociaciones -tampoco me voy a hacer alguien que estaba cien por ciento por fuera- pero no decidía. La relación con los contratistas es como la que tengo contigo, es de buen trato, te la tendría que contestar cuando esté en funciones. Tengo buen trato con todos y no tengo problemas con ninguno.

¿Y con Tenfield?

Con ellos tengo más relación por dos cosas, hay una relación institucional del Club de muchos años y segundo por la relación de la AUF de muchos años. Tengo buena relación basada en los contactos que tenemos con ellos, una cosa es Tenfield como televisión y otra Casal como contratista. Tengo más relación con la parte televisión, que la parte fútbol. El Club tiene acuerdos estratégicos con ellos.

Volvamos a discutir tema Liga Sudamericana, tengo la oportunidad de plantearte la voz de los socios. Permitime volver a entender el tema que es confuso para el hincha común, ¿seguro no hay conflicto allí?

Hay que profundizar el tema político en la región, es bueno tener esa relación a nivel de Club. Es bueno, y la Liga ha logrado más dinero a repartir en fase de grupos, y ahora la Conmebol creó una comisión de clubes para que tengan que ver con el análisis y decisiones de las próximas ediciones de Sudamericana y Libertadores con los clubes que pasen a la fase de grupo.

No tengas temor con la Liga, soy el Secretario General. En todas la charlas que tuve con Alejandro Domínguez hemos sido siempre claros que la Liga es a favor de los clubes y en la defensas de sus intereses. No es contra la Conmebol, pueden co-existir esas dos organizaciones. Vamos a ver cómo funciona la Comisión de clubes de la Conmebol, ¡no queremos sustituirla! Queremos que los clubes tengan voz. Los movimientos políticos son sanos en la medida que sean claros y el nuestro lo es.

¿No nos juega en contra que estés en eso?

Eso mismo me dijeron antes del fallo del estadio con Palmeiras y fijate cuál fue el fallo.

(Barrera toma mate y a pesar de que estoy en la parte más intensa del interrogatorio se muestra seguro, sereno y no evita ninguno de los temas. Abusando de esa hospitalidad le planteo otras consultas que los lectores de PyD han pedido que le transmita)

La gente pregunta cómo harás con integrantes de tu lista que no creen en estructuras deportivas que justo son parte de tu plan. ¿Cómo hacés para congeniar visiones contrapropuestas?

Eso muestra cómo será Barrera, desde la pluralidad generará unidad. No quiero un club de opiniones únicas, no es bueno un club de opiniones únicas. Desde las visiones contrapuestas debemos buscar un visión institucional. ¡Esto no es un partido político! Apuesto a los entendimientos, pero esto pasa en todos los ámbitos. Hacete un asado con diez hinchas de Peñarol y no conseguís dos equipos iguales, ni filosofías de estructura de juego iguales. Varias incorporaciones distintas para hacer, ¡eso es inevitable! El desafío es desde la diversidad ver cómo hacemos más grande a nuestra institución.

Pero creeme que tengo autocritica, no voy a exponer públicamente los errores de los demás. Eso no genera un clima de entendimiento, es como vos tratarías a alguien que le tenés afecto.

Otro cuestionamiento es sobre la pérdida de terreno en la AUF, en la FIFA, en el Colegio de Arbitros, ¿percibís que es así?

Hay temas que tenemos que corregir, pero concedeme que hay visiones que tienen que ver con percepciones y no realidades. ¡Yo estuve cinco meses en la AUF! Sólo cinco meses, hay una diferencia entre el imaginario colectivo y la realidad. En esos cinco meses jugamos un solo clásico y bien sabés cómo salió (se refiere al 5 a 0, que fuera de tono con la nota, pero permitiéndome la licencia el amable lector, diré que el 5 a 0 no se olvida nunca más).

El peso político en la AUF no es del delegado, es del ejecutivo. A veces se confunde notoriedad con cargos de decisión. Como yo tengo notoriedad pública estoy más expuesto. En la AUF el Club tiene que mejorar, ¡esa es la palabra! La incorporación de Gastón Tealdi es importante, por su solidez. Muchos fallos que aparentaban mal fueron resueltos positivamente, pero como Peñarol es el cuadro que más vende, siempre se instala que la sanción es mayor y todo se agranda.

Caso específico es el fallo del CDS con el partido de Palmeiras. Durante una semana se dijo públicamente que estaban analizando suspendernos un año, y los foros eran “no tenemos fuerza, nos cocinan, es culpa de la Liga Sudamericana”, y trabajamos contra esa crítica infundada.

Los resultados de los fallos que se han dado respecto de la percepción que se daba por adelantado demuestran que el trabajo de la delegación es bueno, y quiero hacer énfasis en Gastón Tealdi, que es un ejemplo. Cuando empezó a trabajar en la AUF no era de mi grupo político, y hoy es público que apoya mi candidatura. Ahí tenés un hecho que pinta lo que me gustaría que pasara, se sintió cómodo trabajando conmigo y eso le sirvió a Peñarol.

Me aceptaste todas las preguntas incómodas sin chistar, va la última directamente. Hablás de cambio en tu campaña y en tu slogan, ¿por qué no cambiaste las cosas cuando fuiste gobierno?

¿Te parece que no cambiamos? ¡Este no es el mismo club de hace nueve años! El cambio lo estamos haciendo desde el primer día que entramos, con hechos concretos. El cambio no se está deteniendo, ni los rivales, ni los opositores más firmes pueden negarlo. Desde el 1 de enero de 2009, ¿cómo no ha habido un cambio? ¡No es el mismo club!, si empezamos a enumerar todo lo hecho te quedás hasta mañana en casa.

Y además, luego de 70 años no habrá un apellido ilustre en la presidencia, ¿qué cambio más importante podrá haber que el que se viene? Y por eso nosotros basamos nuestra idea en la frase el cambio seguro, gane quien gane hay un cambio institucional enorme, histórico. ¿Cómo no notamos que hay un cambio?

(Llevamos ya casi hora y media de charlas en un día laboral, Barrera me respondió todo y lo hizo con firmeza en su convicción pero basado en un claro soporte de principios. Parece un hombre de piel dura necesario en el difícil trato político deportivo pero con sentimientos a flor de piel que mostró sin autocensura alguna durante todos los pasajes de esta nota)

¿Querés decirle algo a los socios para la elección del sábado?

Ya dije todo en la campaña. Estoy calmo y confiado en que podré armar los acuerdos con todos los buenos peñarolenses pues no critiqué ni menoscabé a nadie, y nadie me dirá “me dijiste tal cosa o me hiciste tal cosa”. ¡Podremos trabajar todos por Peñarol! Y haré el esfuerzo de olvidarme de todo lo malo que se diga de mí en la mañana del 10, cuando todos juntos, hagamos más grande al glorioso Peñarol.

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