El clásico de los procesados con prisión

Peñarol se consagró campeón del Clausura 2000 tras una excepcional campaña como invicto, con 12 triunfos y 4 empates, cosechando un total de 40 puntos. Este torneo es recordado por su partido clásico, el cual finalizó con una trifulca de jugadores en el campo de juego y determinó el procesamiento con prisión de Federico Elduayen, José Enrique de los Santos, Darío Rodríguez, Marcelo De Souza, Fabián Cesaro, Martín García y el entrenador Julio Ribas, por el lado de Peñarol. En la vereda de enfrente, sufrieron la misma suerte Richard Morales, Marco Vanzini y Mario Regueiro.

Del resultado pocos se acuerdan, pero fue un 1 a 1 con gol carbonero anotado por Gabriel Cedrés. En la cancha fue un partido normal, dirigido por Sergio Komjetan que expulsó a Cafú en el primer tiempo y los carboneros tuvieron que jugar en inferioridad numérica durante muchos minutos (Memorias de la Pelota, A. Etchandy). Cuando finalizó el encuentro, varios jugadores de ambos equipos comenzaron a discutir en el centro del campo de juego. Gritos, insultos, y empujones; nada nuevo para uno de los clásicos más picantes del mundo. Una de las imágenes más recordadas es cuando Fabián Cesaro va a la boca del túnel tricolor en busca de Vanzini, quién fiel a su costumbre, se estaba fugando.

Las discusiones y los empujones continuaron. La memoria colectiva se queda con que los originadores del problema mayor fueron Julio Ribas y Richard Morales. El problema se generó a la finalización del cotejo con una trifulca generalizada en la que participaron la mayoría de los jugadores y varios suplentes que ingresaron al terreno. Permanecieron alejados del conflicto, el técnico Hugo De León y el capitán aurinegro Pablo Bengoechea (Memorias de la Pelota, A. Etchandy)Comenzaron los golpes de puño y las patadas. Los jugadores de Peñarol saltaron a defender a los colores de la institución, y se armó una verdadera batalla campal en el campo del Estadio Centenario. La policía se paró en el medio, de espaldas a los jugadores de Nacional, mientras que a los carboneros no les importaba nada esa barrera que los defendía, y buscaba penetrarla como diera lugar. Como se dice en la jerga popular, entre los que más comieron se encuentran Richard Morales y el argentino Pablo Islas.

Las consecuencias fueron gravísimas. El árbitro denunció a varios futbolistas y el Juez Letrado en lo Penal de Turno, Dr. Eguren, actuó de oficio para determinar quienes tenían responsabilidad en el delito de riña. La misma noche del encuentro, los jugadores fueron trasladados al Juzgado para prestar declaración y algunas horas después, el magistrado resolvió procesar con prisión (…) Paralelamente, el Tribunal de Penas de la AUF determinó la suspensión preventiva de todos los procesados y otros que habían sido denunciados por el árbitro del partido (Memorias de la Pelota, A. Etchandy). Pasaron durante 10 días en la cárcel, donde realizaron tareas comunitarias. Además, Cafú y Lembo fueron procesados sin prisión.

Cuando obtuvimos el campeonato Clausura, la hinchada fue a festejar el título en las afueras de Cárcel Central. Fue emotivo el aguante que la hinchada les hizo a los jugadores, reuniéndose para cantar y acompañarlos en ese difícil momento que estaban atravesando. Eso fue la unión del hincha y el jugador en su máxima expresión.

Ficha del partido

26/11/2000

Peñarol 1 Nacional 1

Estadio Centenario

Juez: Sergio Komjetán

Peñarol: Elduayen, De Los Santos, De Souza, Cafú, Césaro (65’ M. García), D. Rodríguez, S. García (65’ Franco), Giacomazzi (46’ Bizera), Bengoechea, L. Romero y Cedrés

Nacional: Romay, Lembo, Jorgeao, Del Campo, Camejo (46’ R. Morales), Batista (75’ Sosa), Regueiro, Vanzini, Varela, O. Morales, S. Martínez (59’ Coelho)

Goles: 55’ Regueiro; 71’ Cedrés

Expulsado: 30’ Cafú