Se ganó, pero no se consiguió el objetivo

Peñarol derrotó 3 a 1 a Defensor Sporting en la última final, sin embargo, la diferencia no alcanzó para lograr el campeonato uruguayo de tercera división.

El equipo del “Tito” salió a la cancha con Washington Aguerre en el arco, Guillermo Varela en el lateral derecho,  Fabrizio Buschiazzo junto a Germán Ferreira en la zaga, y el capitán Joaquín Aguirre en el lateral izquierdo. En el doble cinco estuvieron Andrés Pereyra y Jim Morrison Varela; Rodrigo Viega por derecha y Emiliano Fernández por izquierda. Por su parte, arriba jugaron Franco Milano y Agustín Barán.

El partido fue en su totalidad trabado, pero Peñarol en todo momento buscó el arco contrario, a diferencia de Defensor, que conocedor de su ventaja en el partido anterior, buscó defenderse lo máximo posible.

Un muy buen circuito se armó por la banda derecha del conjunto carbonero, por donde una de las figuras Guillermo Varela, junto a Rodrigo Viega y Agustín Barán lograron desbordar en reiteradas oportunidades y aproximarse al arco rival.

Peñarol buscaba constantemente, pero Defensor se defendía y contraatacaba muy bien.

Luego de un tiro de esquina y tras un buen pase que deriva en Joaquín Aguirre, el capitán aurinegro define de pierna derecha cambiándole el palo al arquero violeta, para decretar el 1 a 0 parcial. Merecida ventaja para el carbonero.

El partido continuó con similares características, aunque luego del tanto Defensor se tiró un poco más arriba. Fue allí que tras un error del arquero mirasol, en la continuación de la jugada Defensor llega al empate a escasos segundos del final del primero tiempo. Así culminaron los primeros 45 minutos.

En el segundo tiempo Jorge “Tito” Goncálvez comenzó a mover el banco, mandando a la cancha a Alejandro Furia y a Ignacio Velázquez, para que se retiren Agustín Barán y Andrés Pereyra. Sería finalmente el “Nacho” Velázquez quien tras un tiro libre y una muy buena asistencia de Guillermo Varela, remate de zurda para marcar el 2 a 1. Nuevamente Peñarol se ponía en ventaja, y nuevamente por el transcurso del encuentro esa diferencia era merecida. Dos minutos después, Rodrigo Viega fue expulsado por doble amarilla.

Un nuevo cambio surtiría efecto, ya que Alejandro Siles entró por Emiliano Fernández, y tan solo unos 15 minutos después de ingresar a la cancha, tomó la pelota por la zona izquierda, realizó una diagonal hacia el centro de la cancha para terminar con un potente disparo que se coló por encima del arquero rival, clavándose en el ángulo. Faltaban 5 minutos y Peñarol se ponía 3 a 1, pero era consciente de que el milagro aún se encontraba muy lejos.

Sobre el final del partido creció la figura de Washington Aguerre, quien tapó varios remates del conjunto violeta con espectaculares atajadas.

Así se terminó la historia. No se le pudo dar el campeonato a este gran grupo dirigido por el “Tito” Goncálvez, pero sin dudas que se revirtió la imagen del último partido, y se fue con la frente en alto. Estos chicos merecieron más, pero no se les puede esquivar el aplauso; han dejado todo a lo largo del año, y estuvieron a un partido de lograr el justo premio.